La dedicación de Alberto Vargas por la pintura, podría ser entendida como una disposición de encontrar posibilidades de acumular experiencias frente a la tela, al color, la técnica, frente a la vivencia de pintar, conmovido por un pedazo de territorio inhóspito, agreste que le regala sus viejas Salitreras, sus pueblos originarios, su espacio infinito que lo invita a volar. Este es el mundo por el que opta Vargas para construir y formar su mundo de forma y color... su mundo pictórico, haciéndonos una propuesta, que nos lleva sin mayores preámbulos a los valores patrimoniales, culturales, geográficos, mineros y por supuesto, a la belleza de la tierra de Atacama.
The dedication of Alberto Vargas painting, could be understood as a willingness to find opportunities to gain experience against the fabric, color, technique, compared to the experience of painting, moved by a piece of barren land, rough it Nitrate gives its old, its peoples, its infinite space that invites you to fly. This is the world I choose Vargas to build and shape your world of form and color ... his pictorial world, making a proposal that takes us without further ado to heritage values, cultural, geographical, mining, and of course, the beauty of the land of Atacama.